Una ecología de la atención.
Por: Javier Orlando Muñoz Bastidas. La pregunta no es tanto: ¿por qué el individuo está distraído?, sino: ¿por qué su atención está enfocada en unos contenidos muy concretos? ¿y por qué esa atención en esos contenidos está haciendo colapsar al individuo? El problema no es la distracción, sino el diseño y manipulación de la atención misma. La distracción que genera la hiperestimulación de los contenidos digitales es grave, porque impide que el individuo pueda concentrarse en sí mismo. Para poder crear un proyecto de vida superior, se requiere una alta intensidad de concentración. Pero la sociedad del espectáculo, que se fundamenta en la seducción a partir de la difusión e implementación de entretenimiento de baja calidad, impide dicha concentración. El individuo se distrae porque tiene su atención fragmentada, es decir: porque no se puede concentrar en aquello que es fundamental para la afirmación de la existencia. Pero la atención fragmentada tiene otro problema, que es el d...




